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Golf en otoño: fisioterapia deportiva en Marbella para jugar sin dolor

Octubre es, para muchos, el mejor mes del año para jugar al golf en la Costa del Sol. El calor aprieta menos, los campos están en su punto y apetece volver a salir dos o tres veces por semana. Pero ese salto de ritmo, después de un verano jugando menos, es también cuando la espalda, el codo o el hombro empiezan a protestar. En este artículo te contamos cómo la fisioterapia deportiva en Marbella puede ayudarte a disfrutar de la temporada sin tener que dejar los palos en el maletero.

Por qué el golf exige más de lo que parece

Desde fuera, el golf parece un deporte tranquilo. Desde dentro, el swing es uno de los gestos más exigentes que hay: en poco más de un segundo el cuerpo gira, frena y transmite la fuerza desde los pies hasta las manos.

Además, es un gesto asimétrico y muy repetido. Siempre se gira hacia el mismo lado, cientos de veces por semana si sumamos campo y prácticas. Si a eso le añadimos cuatro o cinco horas caminando por terreno irregular, a veces con la bolsa al hombro, es fácil entender por qué el cuerpo acaba pasando factura.

Hay un detalle clave: cuando las caderas o la zona media de la espalda han perdido movilidad, por ejemplo por pasar muchas horas sentado, la zona lumbar tiene que girar más de lo que le corresponde. Ahí empieza buena parte del dolor de espalda del golfista.

Las molestias más habituales en golfistas

  • Dolor lumbar. Suele aparecer al final de la vuelta o a la mañana siguiente, con rigidez al agacharse a recoger la bola.
  • Codo de golfista (epitrocleítis). Dolor en la cara interna del codo que molesta al agarrar el palo o al girar la muñeca. Su «primo», el codo de tenista, también aparece en golfistas, en la cara externa.
  • Hombro. Una tendinopatía del manguito rotador puede doler en la subida del swing o al terminar el gesto.
  • Muñeca y mano. Sobre todo en quien pasa muchas horas en el campo de prácticas o golpea el suelo antes que la bola.
  • Pies y rodillas. Los kilómetros de cada vuelta, las pendientes y un calzado poco adecuado pueden acabar en fascitis plantar o en sobrecarga de rodilla.

Ninguna de estas molestias es «normal» por el hecho de jugar. Son señales de que alguna pieza de la cadena de movimiento está trabajando de más.

Cómo te ayuda la fisioterapia deportiva en Marbella

En InOne no tratamos solo el punto que duele. Empezamos con una valoración para entender por qué duele: cómo se mueven tus caderas, tu columna y tus hombros, cómo está tu fuerza y qué te pide tu forma de jugar.

A partir de ahí, el tratamiento combina lo que cada caso necesita: terapia manual, punción seca en puntos de tensión muscular, diatermia, masaje deportivo y, sobre todo, ejercicio terapéutico para que la mejoría dure. Puedes ver cada técnica en nuestra página de tratamientos de fisioterapia, osteopatía y podología.

La ventaja de un equipo multidisciplinar es que no tienes que ir de consulta en consulta. Si el dolor lumbar tiene un componente postural, la osteopatía estructural ayuda a recuperar movilidad en la columna. Si el problema empieza en los pies, en podología podemos hacer un estudio de la pisada y valorar unas plantillas personalizadas. Y si hay que descartar una lesión mayor, contamos con traumatología en la misma clínica.

El director de la clínica, Hugo Fernández Chinchilla, es fisioterapeuta, osteópata y licenciado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, con amplia experiencia en la readaptación de lesiones deportivas.

Cinco hábitos para jugar más y doler menos este otoño

  1. Calienta antes del primer tee. Diez minutos de movilidad de caderas, columna y hombros, y unos swings suaves con un hierro corto, marcan la diferencia.
  2. Sube el ritmo poco a poco. Si en verano jugabas una vez por semana, no pases a cuatro de golpe. Dale al cuerpo un par de semanas para adaptarse.
  3. Entrena fuera del campo. Dos sesiones cortas de fuerza a la semana para glúteos, abdomen y espalda protegen más que cualquier faja.
  4. Usa carro cuando puedas. Llevar la bolsa al hombro durante 18 hoyos carga el cuello, el hombro y la zona lumbar de forma muy desigual.
  5. Escucha el dolor que se repite. Si una molestia aparece siempre en el mismo sitio, o dura más de unos días, es momento de consultarlo.

Vuelve al campo con confianza

El golf es un deporte para toda la vida, y la idea es que lo siga siendo. Si notas que el swing ya no sale igual, que la espalda te avisa al final de la vuelta o que el codo te molesta al agarrar el palo, no esperes a que el dolor te obligue a parar.

Reserva tu cita con nuestro equipo y te ayudamos a preparar el cuerpo para disfrutar de todo el otoño en el campo. Si es tu primera vez con nosotros, aquí puedes conocer mejor nuestra clínica de fisioterapia en Marbella y al equipo que te atenderá.

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